lunes, 7 de octubre de 2013

Defectos #1

Después de dos virtudes, es inevitable que cuente, al menos, un defecto. No es el único que tengo, ya me gustaría...

La cuestión es que desde siempre he usado una agenda. Suele ser mi fiel compañera (y no sigue con "la que me da y me quita alegrías y penas, como rezaba la canción de Piperrak...). En ella llevo toda mi vida desde los libros que voy leyendo a mis inquietudes, pasando, cómo no, por lo que tengo que hacer... que para eso es una agenda.

¿Y dónde radica el defecto entonces? Es simple. De puro procrastinador, dejo algunas tareas no sólo para más adelante, sino sin realizar de forma indefinida. Pero tampoco es éste el defecto al que me refiero, sino el hecho de que las tacho como si las hubiera hecho y las vuelvo a apuntar días más tarde.

Estos días tengo una de esas tareas rondando, pero esta vez no la he apuntado en ninguna parte, para no tacharla sin más. Como si, a fuerza de no escribirla, diera igual cuánto la dilate, pudiendo confiar así en que no se quedará sin realizar...






---
PD: pido perdón a quien me tuviera idealizado y haya pasado un mal rato viendo que tengo defectos. 
PD2: obviamente, es broma. Aunque otro de mis defectos sea el tener un humor... digamos que complejo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario