Estos días, como aún no me acostumbro a no pasar las épocas de exámenes (en el fondo, es que en realidad no las he dejado de tener del todo porque siempre me tocan entregas en estas fechas), me acuerdo mucho de cuando me tocaba pasarlas.
Estos días, por llevar un tiempo siendo profesor de 2º de bachillerato en una academia, he estado bastante más pendiente de lo que me hubiera correspondido sino, a los exámenes de PAU. A lo tonto, los días 11 y 12 de este mes se cumplirán 10 años desde que pasé yo aquel apuro/trámite.
Ya durante la carrera, recuerdo especialmente las llegadas por la mañana a la biblioteca de Agrónomos para preparar los exámenes de junio durante el primer año de carrera. Aún con el miedo a que me echaran de la carrera por no aprobar nada, el olor a hierba recién cortada y/o regada al salir del Metro, siempre con los cascos puestos escuchando por aquel entonces a Jimmy Eat World, Incubus, A.FI., etc (visto ya con tiempo, son grupos que han envejecido bastante peor que yo).
Normal que le cogiera el asco que le cogí a esa biblioteca y ya no volviera más. Así pues, se inició un periplo por épocas en el que probé a ir a Agrícolas, Arquitectura, alguna vez suelta a Teleco y a la Biblioteca Municipal de al lado de mi casa (de la cual omito el nombre intencionadamente). Hasta que, por fin, encontré mi lugar para estudiar: la facultad de Geografía e Historia. El lugar en el que he hecho más amigos en mi vida universitaria, donde los descansos empezaron a ser la mayoría del tiempo de "estudio" y donde mejor me lo he pasado en general.
Así pasó, que tuvimos que terminar por cambiar de lugar de estudio hacia Filología para poder estudiar algo... y los fines de semana al Multiusos, la María Zambrano y Aeronáuticos.
La verdad es que en el momento lo pasaba francamente mal. Nunca me ha gustado estudiar ni fui un estudiante especialmente trabajador. Pero visto con el tiempo, fue una gran época y parte de los mejores amigos que tengo los hice yendo a "estudiar". No se me olvidarán jamás esas comidas diciendo tonterías absurdas cuando nos podía la presión, las visitas a Chiqui (Odontología), el día de la heladería Los Andes, los San Cemento/San Teleco/Fiestas de BBAA/beber porque sí en el césped un día entre semana (en una ocasión en el hall de la escuela de Caminos, antes de que prohibieran beber. Hijos de puta...), las cañas al salir de la biblioteca (hubo una época en sexto que fueron literalmente diarias), etc. Ni todas las excusas, los "mañana me miro (rellenar con lo que te habías dejado de estudiar ese día)", los días que entraba leyendo en la biblioteca y me tiraba la primera hora siguiendo la lectura antes de ponerme a estudiar, los "cuénteme (rellenar con el tema a explicar) en el pasadizo en un momento", etc.
Cómo echo de menos el sitio al que 100% normales no es que entráramos, pero salimos siendo lo que somos ahora.
Sólo me queda mandar ánimos a quienes estáis en época de exámenes ahora mismo. Pronto os habrá ido tan bien que, como yo, las estaréis echando de menos.
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