domingo, 12 de mayo de 2013

Preferencia #1

El lenguaje es perverso y, por ello, elegir bien la palabra que quieres usar en cada ocasión resulta fundamental. Así, para mí, gran parte de la dificultad de la filosofía viene de esta elección.

Por eso he dudado tanto antes de decantarme por el título para esta categoría de entradas en las que diré simplemente lo que prefiero. La preferencia es un concepto que asume una elección entre un conjunto de alternativas. En el fondo, es un orden. Y como cualquier orden arbitrario, es cuestionable y discutible.

Todo esto para decir cuáles son mis palabras preferidas en castellano. NO y DESOBEDIENCIA. Pero ambas bien entendidas.

NO, porque fija las bases de la reacción y la resistencia en contra de las instrucciones de una autoridad (que normalmente es la autoimpuesta, porque la autoridad ganada suele no imponer sino tratar de convencer) como esfuerzo para tomar la decisión correcta. Y esta es la base de la DESOBEDIENCIA. Ser desobediente, según mi punto de vista, no debería ser sólo un derecho, sino que es un deber. Porque toda acción tiene que tener una reacción y toda forma de poder y dominación debe ser contestada a través de un contrapoder.

Por eso no puedo elegir una sola palabra como preferida. Necesito las dos. Será que si me dicen que tengo que elegir sólo una, prefiero ser desobediente...


"La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos" (H.D. Thoreau)

No hay comentarios:

Publicar un comentario