Aunque es algo que lleva
barruntándome en la cabeza hace días, hoy es cuando me he sentado a escribir y,
por tanto, cuando he puesto en orden lo que pienso.
La cuestión es que suelo escribir
para que mi “yo del futuro” sepa cómo es
mi “yo del presente” no sólo por los recuerdos, sino también a través de
evidencias. Bueno, un poco también por si acabo siendo importante, para que mi
biógrafo tenga material de referencia de primera mano y no tenga que inventarse
tonterías.
Pero el otro día me di cuenta de
que nunca he escrito a mi “yo del pasado” y tenía que resolverlo, así que esta
vez va por ti, Samir de los 17-18 años. Espero no alterar el espacio-tiempo:
No desesperes: vas a perder la virginidad.
Aguanta estos meses, que no es ningún drama. Más grave va a ser que suspendas
el carnet de conducir y lo abandones ad eternum (como eres de la ESO y aún no
te ha dado por ser autodidacta, te diré que significa “para siempre”. Aunque
igual algún día se decide nuestro “yo del futuro” y se lo saca…).
Sigue sin mentir nunca. A veces hay quien se
toma mal la verdad, pero es una cuestión de principios. Respeta, pero no
mientas.
Procura mantener las amistades que merecen la
pena (sabrás bien cuáles son cuando aparezca un conflicto) que tienes ahora.
Alguna se romperá antes y es inevitable. Aprovecha también que vas a empezar la
universidad para hacer nuevos amigos, pero procura hacerlos en todos los
ámbitos de la vida.
Vas a tener un cólico nefrítico a los 21. Es el
rito de iniciación familiar, así que pasará sí o sí, no intentes remediarlo,
pero para que sea menos bestia y el riñón siga trabajando en condiciones, no te
pases con el tomate, los espárragos ni la carne roja (lo que te produce los
cálculos es el ácido úrico. Del marisco no te hablo, que sé que no te gusta).
No te diré que bebas mucho, porque lo mismo te confundes y piensas que no me
refiero a agua. De hecho, sigue sin beber alcohol hasta que te salga de las
narices. Nunca has cedido a la presión de grupo y tienes personalidad
suficiente para seguir sin ceder.
Ser caminero no es tan grande como lo pintan. Haz
lo que te guste durante la carrera, no todo es estudiar. Y, por favor, sigue
leyendo aunque algún gilipollas te diga que es mejor acabar la carrera en seis
años que en más por haber perdido el tiempo leyendo.
En la Escuela vas a ver que no eres tan
inteligentísimo como pensabas en el colegio. Tonto tampoco… pero vas a ver que
en el mundo hay auténticos genios y no eres uno de ellos. Pero haz por
acercarte. De todas formas, no te sientas abrumado cuando suspendas: sentir
frustración también enseña y forja el carácter y hasta ahora nunca la has
sentido.
Vas a dejar de jugar al baloncesto
progresivamente. Y, bueno… de hacer deporte en general, salvo veranos y días de
guardar que empezarás a montar en bici. La vas a disfrutar mucho y pronto
cambiará hasta tu concepción de la ciudad. No la dejes.
Como vas a hacer menos deporte y pasar muchas
horas sentado, vas a engordar. Cuídate. Algún día llegará alguien importante
que te lo dirá. Discúteselo lo justo, pero hazle caso, que sabe de lo que
habla.
Te vas a enamorar y la vas a cagar en varias
ocasiones. Ve con cuidado. Aún así, te vas a dar buenos batacazos, pero no digas que no te
lo advertí. Por suerte, te recuperarás de ellos. Sólo date tiempo.
A veces (pocas), se van a enamorar de ti y no
vas a corresponder. No seas hijo de puta, que tu madre es una santa. Haz por
comprender a la chica en cuestión y gestiona bien la situación.
Procura no discutir y tomarte las cosas con calma.
Al principio te va a costar, pero verás cómo al final acabas por conseguirlo.
Eso sí, que esto no sirva para que dejes pasar la injusticia. Contra ella,
resístete siempre.
Haz de las causas que consideres justas tu forma
de vida y, si puedes, tu profesión. Yo estoy ahora en ello, pero si tú te pones
desde ya a ello, nos será más fácil conseguirlo.
Aún en el caso de que en algún momento consigas
tener el empleo de tu vida, recuerda que el trabajo no es lo más importante en
la vida. Disfrútala y cuida de la gente de tu alrededor, son los verdaderamente
importantes. Nunca pierdas de vista tu sistema de valores y entiende bien las
prioridades.
Y lo más importante, en consonancia con lo
anterior: vas a conocer gente increíble. Cuídala. Sobre todo a una persona en
particular. Esfuérzate por mantenerla a tu lado el máximo tiempo posible, así
que nunca te relajes pensando que va a estar ahí porque sí. Trátala siempre con
la atención del primer día, pero con la complicidad del último. Haz que se
sienta tan especial como es.
Aunque te haya guiado, eres tú el
que marca el camino.