domingo, 12 de enero de 2014

Pincelada #7

Estaba ahora mismo intentando hacer cosas productivas, pero se me ha venido encima la procrastinación en forma de reflexión tardodominguera. Así que me he puesto trascendental pensando que la vida es para mí como un libro de esos de “elige tu propia aventura”.

Sí, tal cual. Porque pensar que es 100% como plantea el libre albedrío no me termina de cuadrar porque creo que hay puntos fijos por los que terminas pasando. Esto es, las páginas están escritas. Pero no lo veo como un proceso lineal, sino que tenemos capacidad de decidir en cierta medida. No podemos elegir del todo, porque tenemos pocos grados de libertad, pero sí que podemos elegir entre ir a la página 44 o a la 512. Y, creo, que esta elección la determinan por igual nuestro aprendizaje y nuestros impulsos.

Detrás de este libro no sé si pensar que hay un creador inteligente y tampoco me preocupa del todo. Mi culto es hacia la existencia y hacia la libertad de elección. Incluso puede que este libro tenga unas instrucciones. Y quizá, pueda denominárselas “dogma”, pero ¿por qué pensar que esas reglas son fijas? Quizá varían según elijas a qué páginas ir… Y, ¿estarían condicionadas si, en efecto, existiera un creador?

Cuando me pongo así, siempre acabo con más preguntas que respuestas...

sábado, 21 de diciembre de 2013

Pincelada #6

Siempre he pensado que las paredes de las calles son un lugar idóneo para la creación de conciencia. Y en este escenario de crisis que ya se prolonga bastante (porque es más una crisis de valores que económica), me vienen a la cabeza dos pintadas que vi en momentos clave de mi formación como persona.

La primera decía así: "Cría ricos y te comerás sus crisis", firmada con una @ de anarquía que hizo que impactara más si cabe en mi cerebro infantil y le preguntara a mi madre qué significaba. Estaba en Batán, justo debajo del paso inferior que cruza hasta la calle Cebreros, por lo que la vi durante meses cuando iba al colegio.

La segunda fue completamente efímera, pero recuerdo perfectamente que la vi después de haber tenido clase en la academia y cogí el 133 para ir a la Escuela. Ponía: "La hipoteca amansa al obrero". Como estaba pintada en la fachada de la Junta Municipal de Moncloa, al día siguiente ya no estaba.

Y es que, como vi en otra pintada, "Cuando los medios callan, es el turno de que hablen las paredes".

domingo, 8 de diciembre de 2013

Reflexiones de domingo por la tarde #1

Aunque es algo que lleva barruntándome en la cabeza hace días, hoy es cuando me he sentado a escribir y, por tanto, cuando he puesto en orden lo que pienso.

La cuestión es que suelo escribir para que  mi “yo del futuro” sepa cómo es mi “yo del presente” no sólo por los recuerdos, sino también a través de evidencias. Bueno, un poco también por si acabo siendo importante, para que mi biógrafo tenga material de referencia de primera mano y no tenga que inventarse tonterías.

Pero el otro día me di cuenta de que nunca he escrito a mi “yo del pasado” y tenía que resolverlo, así que esta vez va por ti, Samir de los 17-18 años. Espero no alterar el espacio-tiempo:

 No desesperes: vas a perder la virginidad. Aguanta estos meses, que no es ningún drama. Más grave va a ser que suspendas el carnet de conducir y lo abandones ad eternum (como eres de la ESO y aún no te ha dado por ser autodidacta, te diré que significa “para siempre”. Aunque igual algún día se decide nuestro “yo del futuro” y se lo saca…).

Sigue sin mentir nunca. A veces hay quien se toma mal la verdad, pero es una cuestión de principios. Respeta, pero no mientas.

Procura mantener las amistades que merecen la pena (sabrás bien cuáles son cuando aparezca un conflicto) que tienes ahora. Alguna se romperá antes y es inevitable. Aprovecha también que vas a empezar la universidad para hacer nuevos amigos, pero procura hacerlos en todos los ámbitos de la vida.

Vas a tener un cólico nefrítico a los 21. Es el rito de iniciación familiar, así que pasará sí o sí, no intentes remediarlo, pero para que sea menos bestia y el riñón siga trabajando en condiciones, no te pases con el tomate, los espárragos ni la carne roja (lo que te produce los cálculos es el ácido úrico. Del marisco no te hablo, que sé que no te gusta). No te diré que bebas mucho, porque lo mismo te confundes y piensas que no me refiero a agua. De hecho, sigue sin beber alcohol hasta que te salga de las narices. Nunca has cedido a la presión de grupo y tienes personalidad suficiente para seguir sin ceder.

Ser caminero no es tan grande como lo pintan. Haz lo que te guste durante la carrera, no todo es estudiar. Y, por favor, sigue leyendo aunque algún gilipollas te diga que es mejor acabar la carrera en seis años que en más por haber perdido el tiempo leyendo.

En la Escuela vas a ver que no eres tan inteligentísimo como pensabas en el colegio. Tonto tampoco… pero vas a ver que en el mundo hay auténticos genios y no eres uno de ellos. Pero haz por acercarte. De todas formas, no te sientas abrumado cuando suspendas: sentir frustración también enseña y forja el carácter y hasta ahora nunca la has sentido.

Vas a dejar de jugar al baloncesto progresivamente. Y, bueno… de hacer deporte en general, salvo veranos y días de guardar que empezarás a montar en bici. La vas a disfrutar mucho y pronto cambiará hasta tu concepción de la ciudad. No la dejes.

Como vas a hacer menos deporte y pasar muchas horas sentado, vas a engordar. Cuídate. Algún día llegará alguien importante que te lo dirá. Discúteselo lo justo, pero hazle caso, que sabe de lo que habla.

Te vas a enamorar y la vas a cagar en varias ocasiones. Ve con cuidado. Aún así, te vas a  dar buenos batacazos, pero no digas que no te lo advertí. Por suerte, te recuperarás de ellos. Sólo date tiempo.

A veces (pocas), se van a enamorar de ti y no vas a corresponder. No seas hijo de puta, que tu madre es una santa. Haz por comprender a la chica en cuestión y gestiona bien la situación.

Procura no discutir y tomarte las cosas con calma. Al principio te va a costar, pero verás cómo al final acabas por conseguirlo. Eso sí, que esto no sirva para que dejes pasar la injusticia. Contra ella, resístete siempre.

Haz de las causas que consideres justas tu forma de vida y, si puedes, tu profesión. Yo estoy ahora en ello, pero si tú te pones desde ya a ello, nos será más fácil conseguirlo.

Aún en el caso de que en algún momento consigas tener el empleo de tu vida, recuerda que el trabajo no es lo más importante en la vida. Disfrútala y cuida de la gente de tu alrededor, son los verdaderamente importantes. Nunca pierdas de vista tu sistema de valores y entiende bien las prioridades.

Y lo más importante, en consonancia con lo anterior: vas a conocer gente increíble. Cuídala. Sobre todo a una persona en particular. Esfuérzate por mantenerla a tu lado el máximo tiempo posible, así que nunca te relajes pensando que va a estar ahí porque sí. Trátala siempre con la atención del primer día, pero con la complicidad del último. Haz que se sienta tan especial como es.


Aunque te haya guiado, eres tú el que marca el camino. 

jueves, 31 de octubre de 2013

Supersticiones #1

No soy un tío supersticioso. Salvo, cuando me examinaba. Ahora veréis por qué ha surgido escribir esto precisamente hoy:

Resulta que tampoco soy un tío que desayune mucho. Al menos, no cuando me toca salir corriendo de casa, los findes algo más. Pero el caso es que sí que me como un yogur (al que, como costumbre, suelo quitar el papel de alrededor después de comérmelo) y hoy, cuando iba a tirar el envase a la basura, he visto que había un boli en el cubo.

Y resulta, que mi hermano tenía hoy examen. Y que el boli era suyo. Inquietante, ¿eh? 

Pues para mí lo habría sido porque tenía una manía cuando me examinaba: tenía que hacer el examen encuestión con el mismo boli que había estado usando mientras lo estudiaba. 

Es que era el boli que había estado en contacto directo con la sabiduría de los apuntes…

Y tenía otra manía, pero esa diferente: tenía unos calzoncillos de la suerte. Y digo tenía porque, tristemente, fenecieron hace ahora 10 días tras rasgarse la tela. Los sastres no pudieron hacer nada y sólo acudieron al lugar para certificar su muerte. 

Espero sustituirlos porque lo de ponerme los “gallumbos de la suerte” lo he seguido haciendo y quiero pensar que funciona.


Y ya. Otro día cuento más tontadas.

martes, 29 de octubre de 2013

Reflexión #1

Necesitaría a alguien que apuntara las ideas que tengo mientras me ducho porque, por alguna razón que desconozco, cuando me ducho por las mañanas me fluyen las ideas por la cabeza con una decisión, una claridad y creatividad de las que carezco el resto del día. 

O, bueno, quizá me valdría con una libreta impermeable...

martes, 15 de octubre de 2013

Desiderata #3

De siempre he pensado que de mayor quería ser como un niño y seguir teniendo capacidad de fascinación. Es lo que más me llama la atención de la infancia. Todo está por descubrir, todo ilusiona. 

Y eso, que de mayor quiero ser pequeño. 

lunes, 7 de octubre de 2013

Defectos #1

Después de dos virtudes, es inevitable que cuente, al menos, un defecto. No es el único que tengo, ya me gustaría...

La cuestión es que desde siempre he usado una agenda. Suele ser mi fiel compañera (y no sigue con "la que me da y me quita alegrías y penas, como rezaba la canción de Piperrak...). En ella llevo toda mi vida desde los libros que voy leyendo a mis inquietudes, pasando, cómo no, por lo que tengo que hacer... que para eso es una agenda.

¿Y dónde radica el defecto entonces? Es simple. De puro procrastinador, dejo algunas tareas no sólo para más adelante, sino sin realizar de forma indefinida. Pero tampoco es éste el defecto al que me refiero, sino el hecho de que las tacho como si las hubiera hecho y las vuelvo a apuntar días más tarde.

Estos días tengo una de esas tareas rondando, pero esta vez no la he apuntado en ninguna parte, para no tacharla sin más. Como si, a fuerza de no escribirla, diera igual cuánto la dilate, pudiendo confiar así en que no se quedará sin realizar...






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PD: pido perdón a quien me tuviera idealizado y haya pasado un mal rato viendo que tengo defectos. 
PD2: obviamente, es broma. Aunque otro de mis defectos sea el tener un humor... digamos que complejo.